En la Casa De Dios...

Una Familia

Somos un solo cuerpo en Cristo. Dios no tiene un cielo para cada uno de sus hijos, lo que Dios si tiene, es un cielo para una sola familia. No podemos vivir separados y en discordia aquí en la tierra y esperar poder vivir juntos en armonía en el cielo. Recordemos que el que no ama, no ha conocido a Dios porque Dios es amor. Es nuestra responsabilidad con toda humildad luchar juntos por mantener la paz, la unidad y la santidad en la familia para que nuestros corazones sean unidos en amor para alcanzar las riquezas de Cristo. Seamos uno como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Uno. Él se deleita en mirar a Su pueblo unido en armonía. No hay excusas, razones o justificaciones por no amar. Recuerda que el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta; el amor nunca deja de ser. Unidos lograremos mucho más.